¿Por qué nos gusta tanto el chocolate?

No existe un estudio que confirme cuál es el porcentaje de gente que no le gusta el chocolate, pero hay estimaciones que rondan entre el 2% y el 10%. Es decir, a una minoría de la población no le gusta el chocolate. Si tú eres uno de ellos, en serio ¿por qué? ¿cómo es posible? Luego estamos los demás mortales a los que nos encanta esta delicia y no podemos negarnos a tomar un poco cuando se nos presenta la oportunidad. 

¿Será por un componente cultural?

Tu cultura condiciona tus preferencias, especialmente en un momento de desarrollo personal tan importante como la infancia. Los olores de la cocina de tu casa o la música que escuchaban tus padres condicionan tus gustos, y consecuentemente aquellas cosas que te producen placer.

Pero esto no significa que a todos nos gusten las mismas cosas. Siempre hay excepciones y existen diferencias biológicas propias de cada individuo que afectan a la recepción de los estímulos. 

¿Será por el placer de lo prohibido, ya que sabemos que no hay que comerlo en exceso? ¿Por las sustancias químicas que libera, y que pueden generar euforia y felicidad? ¿O por la sensación de placer intenso al sentir cómo se derrite en la boca?

La respuesta está en nuestro cerebro, y es que al comer chocolate, se producen varias reacciones químicas debido a la liberación de diferentes sustancias, como la dopamina, que se produce ante un placer. En esencia, el chocolate nos genera un estado de bienestar adictivo, pero hay que tener cuidado de no abusar de ello. 

Su sabor y olor característico también juega un papel importante, pues el pasar por delante de una chocolatería ya hace que se nos haga la boca agua y resulta casi imposible no pararse a mirar los diferentes dulces del escaparate. 

Tanto para los que no se pueden resistir al chocolate, como para aquellos que les gusta de vez en cuando, newyou es la solución ideal. Chocolate sin azúcar, con superalimentos y probióticos. Si, un chocolate saludable para que puedas disfrutar de su sabor y placer sin que luego te sientas culpable. 

¡Beat your rules!